Waleska fue mi hermana, pero también mi amiga, mi compañera y mi confidente. Nos tocó vivir la maternidad casi al mismo tiempo, porque nuestros hijos apenas se llevan tres meses, y eso nos regaló muchos momentos juntas. Compartimos risas, conversaciones, ocurrencias y una complicidad muy nuestra. Me quedo con su alegría, con todo lo vivido y con tantos recuerdos que hoy me hacen sonreír

